Acerca de Croacia
El Adriático lo hace prácticamente todo: más de mil islas, aguas tan cristalinas que puedes ver el ancla en el fondo marino, pueblos amurallados que caen directamente al mar. Dubrovnik es el protagonista de las postales, pero el Palacio de Diocleciano en Split sigue siendo un barrio vivo, y Hvar y Vis ofrecen viñedos y calas escondidas en lugar de vida nocturna.
En el interior se encuentra la sorpresa. Plitvice y Krka enlazan lagos turquesas entre bosques de piedra caliza; Zagreb vibra a ritmo centroeuropeo con cafeterías en cada esquina. Empaca un bañador, pero reserva unos días para el interior.