Por qué visitar Florencia
Florencia (Firenze) es la pequeña ciudad toscana que prácticamente inventó el Renacimiento: una explosión cultural de 600 años financiada por la familia bancaria Medici que cambió radicalmente la forma en que los europeos se veían a sí mismos, al mundo y a lo divino. La fachada de mármol rosa, verde y blanco del Duomo, rematada por la cúpula de Brunelleschi de 1436 (la mayor cúpula de mampostería del mundo, un milagro de ingeniería aún no del todo comprendido), es la silueta emblemática de la ciudad; sube los 463 escalones hasta la linterna para disfrutar de un panorama extraordinario. La Galería de los Uffizi (reserva con meses de antelación) alberga el 'Nacimiento de Venus' y la 'Primavera' de Botticelli, la 'Anunciación' de Leonardo y la mejor colección mundial de pinturas del Renacimiento temprano. La Academia alberga el 'David' de Miguel Ángel (1504), de 5,17 m de altura. Cruza el Ponte Vecchio, el puente medieval con joyerías, hasta el Palacio Pitti y el Jardín de Boboli. Más allá del trío principal, visita la conmovedora Capilla Brancacci con los frescos de Masaccio, el brillante museo de escultura Bargello y sube hasta la Piazzale Michelangelo al atardecer para contemplar el panorama. Prueba la bistecca alla fiorentina, pappa al pomodoro y los bocadillos callejeros de lampredotto; bebe Chianti Classico de las colinas situadas a 20 km al sur.