El motivo para elegir Liubliana
Liubliana es una de las capitales pequeñas europeas más encantadoras: una ciudad compacta, peatonal y profundamente verde a orillas de un río, con unos 290.000 habitantes, un castillo de cuento en la colina, un bello casco antiguo barroco que se curva a lo largo del esmeralda río Ljubljanica, y la inconfundible firma arquitectónica de Jože Plečnik, el visionario arquitecto del siglo XX cuya obra definió gran parte del carácter moderno de la ciudad. El río es la columna vertebral de la ciudad: recorre sus orillas desde el icónico Puente Triple (Tromostovje — la obra maestra de 1932 de Plečnik compuesta por tres puentes conectados que se abren desde la central plaza Prešeren) pasando por el Puente del Dragón (con sus cuatro dragones de estilo Art Nouveau), el Puente de los Zapateros y el Puente de los Carniceros con sus modernas cerraduras de amor. En lo alto, el castillo de Liubliana (al que se accede en funicular de 5 minutos) ofrece el emblemático panorama sobre los tejados anaranjados. No te pierdas el brillante Mercado Central (también diseñado por Plečnik, con el mercado gastronómico al aire libre Open Kitchen todos los viernes de marzo a octubre), la dramática Biblioteca Nacional y Universitaria (otro edificio de Plečnik), el conmovedor Parque Tivoli (el pulmón verde de la ciudad, diseñado para paseos largos y relajados) y Metelkova — las antiguas barracas militares autónomas reconvertidas en el mayor colectivo artístico okupa de Europa, con grafitis caóticamente brillantes y una animada vida nocturna.