El motivo para elegir Sevilla
Sevilla es la capital espiritual de Andalucía y la ciudad más típicamente española de España: un lugar cálido, dramático y de gran ambientación, abrazado por el río Guadalquivir en el sur del país, con uno de los centros medievales mejor conservados de Europa, la catedral gótica más grande del mundo y un legado arquitectónico mudéjar que marcó gran parte del arte islámico del sur de Europa. El trío principal de monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es imprescindible: la Catedral de Sevilla (construida entre 1401 y 1506 sobre los cimientos de la antigua mezquita tras la reconquista castellana, con la Giralda medieval que conserva la torre del alminar original — sube sus 35 rampas internas para disfrutar de las panorámicas y visita la impresionante tumba de Cristóbal Colón en el interior); el Real Alcázar, un palacio mudéjar impresionante (utilizado como localización en Juego de Tronos), con azulejería y jardines extraordinarios; y la Casa de la Contratación del siglo XVI / Archivo de Indias (donde se gestionó toda la documentación colonial del Nuevo Mundo durante 200 años). No te pierdas la Plaza de España en el Parque de María Luisa (un enorme pabellón semicircular de azulejos y ladrillo de 1929), el curioso barrio judío histórico de Santa Cruz, una noche de flamenco en un tablao del barrio de Triana, el dramático seto de madera Metropol Parasol en la Plaza de la Encarnación, y una ruta de tapas por el centro de la ciudad. La Feria de Abril (a finales de abril) es la mayor fiesta anual de España.