Por qué visitar Wieliczka
Wieliczka es famosa en todo el mundo por una cosa: la extraordinaria Mina de Sal de Wieliczka, que se adentra 327 metros bajo tierra a lo largo de nueve niveles, con alrededor de 245 km de túneles y 2.000 cámaras talladas a lo largo de 700 años de operación continua (desde el siglo XIII hasta que la producción comercial se detuvo en 1996). La ruta turística estándar de 3 km cubre aproximadamente el 1 % de la mina y es impresionante: se descienden 380 escalones de madera hacia la penumbra, para luego caminar a través de cámaras talladas en sal, lagos subterráneos y la joya de la corona: la Capilla de Santa Kinga, una iglesia católica en pleno funcionamiento a 101 metros de profundidad, cuyos suelos, altar, lámparas y esculturas bíblicas en relieve en las paredes están completamente tallados en sal por los mineros durante 70 años. Las lámparas de sal, iluminadas desde dentro, ofrecen una luminiscencia difícil de captar en fotos. La mina mantiene una temperatura constante de 14 °C todo el año (conviene llevar un jersey ligero); algunas de las cámaras más profundas fueron incluso usadas como hospitales antiaéreos y refugios militares durante la Segunda Guerra Mundial. La sección del Balneario Subterráneo usa ahora el microclima estable para tratamientos de asma y enfermedades respiratorias. El Museo de la Sal de Cracovia, adyacente a la mina, ofrece una historia más amplia. Reserva online con antelación, especialmente en verano; es obligatorio realizar la visita guiada en inglés.